El poder de la asociación.
La leí dos veces.
Greene dice que los humanos somos muy susceptibles al ánimo, a las emociones y hasta a la forma de pensar de la gente con la que pasamos el tiempo.
Y que los infelices e inestables contagian con más fuerza. Sus emociones son más intensas.
Casi siempre se presentan como víctimas.
Por eso al principio cuesta ver que sus miserias se las fabrican ellos mismos.
Cuando entiendes la naturaleza de sus problemas, ya te contagiaron.
Después viene la factura.
Pierdes tiempo y energía intentando soltarte. Y por una especie de culpa por asociación, los demás también te miran distinto.
La ley del día cabe en una línea: “Be aware of the power those with whom you associate have over you.”
Esta semana hice una lista.
Las cinco personas con las que más hablo. Clientes, socios, equipo, amigos.
Al lado de cada nombre, una sola pregunta: cuando colgamos, ¿salgo con más ganas o con menos?
Hay nombres que no esperaba ver en la columna de los que restan.
Hay otros que nunca había anotado en la columna de los que suman.
Haz tu lista.
Responde este correo con la pregunta que más te incomodó.
Roberto Romero


