La historia que te cuentas sobre ti es la vida que tienes
No seas un cobarde.
Hace unos días subrayé una frase que he leìdo unas 16 veces desde ese momento.
No es una frase nueva. Es una de esas que llevas años escuchando de distintas formas y que un día, en el momento correcto, te cae encima como si fuera la primera vez.
La frase era esta: lo que piensas sobre ti mismo determina en gran medida lo que puedes llegar a lograr.
Y me quedé pensando en cuántas veces actué pequeño.
No por falta de capacidad. Por la historia que me contaba.
“Todavía no estoy listo.” “Este cliente es demasiado grande para mí.” “Primero necesito más experiencia.”
Esa historia no era la realidad. Era el guion que yo mismo había escrito y que repetía tan seguido que ya no lo cuestionaba.
El problema con esa historia es que es invisible.
No la ves porque la vives desde adentro. Es el agua en la que nadas. Y mientras la sigues repitiendo, tomas decisiones desde ahí. Cobras desde ahí. Presentas tu negocio desde ahí. Respondes correos desde ahí.
Todo lo que haces está filtrado por la historia que te cuentas sobre lo que eres capaz de hacer.
Cambiar esa historia no es motivación.
Es una decisión. Fría. Deliberada. Que tomas una vez y luego repites hasta que se vuelve automática.
Empieza por una sola pregunta: ¿cuál es la historia que me estoy contando sobre mi negocio ahora mismo?
Si la respuesta te incomoda, ya tienes el trabajo de esta semana.
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PD. Isra Bravo lo dice mejor que yo: la historia que tú mismo te cuentas sobre ti es la historia que vives. Escoge bien la que cuentas.


