La semana que viene doy otro taller de inteligencia artificial.
El de la semana pasada me dejó pensando varios días.
Esperaba preguntas técnicas. Qué herramienta usar, cuál es mejor, cuánto cuesta. Pero lo que más sentí en la sala fue otra cosa: agobio.
Empresarios con años construyendo sus negocios, que conocen su industria al detalle, sintiéndose atrasados. Cada semana sale una herramienta nueva, un agente nuevo, un curso nuevo. Y cada semana alguien en redes les dice que si no lo usan ya, se quedan fuera.
Epa, ahí está el problema. No es la IA. Es el ruido alrededor de la IA.
Hay muchos negocios e influencers que viven de esa ansiedad. Venden cursos, plantillas y promesas que no le agregan valor real a una empresa. Y el empresario termina comprando la herramienta antes de saber qué problema quiere resolver.
En los talleres intento hacer lo contrario. Empezar por el negocio. ¿Qué tarea te quita más tiempo? ¿Dónde se te cae el cliente? ¿Qué decisión tomas a ciegas? Después, solo después, vemos qué herramienta ayuda.
Y no se queda en el taller. Con la Cámara estamos preparando un desayuno con varios de estos empresarios para seguir de la mano con ellos, dentro de sus empresas, aplicando la IA donde de verdad suma.
La IA no te va a dejar atrás por no usar la herramienta de moda. Te deja atrás si la usas sin saber para qué.
Si organizas un evento, diriges una cámara o un gremio, o tienes un equipo que siente ese agobio, respóndeme este correo y lo conversamos.
P. D. Al taller no hace falta llegar sabiendo nada de IA. Hace falta llegar sabiendo dónde te duele el negocio.

