Tengo que admitir algo.
Tengo mucha (mucha) rigidez cognitiva. Mi cerebro funciona con rutinas, sistemas, hábitos. No es un defecto, es como me hicieron :/ . Cuando las cosas están en su lugar, todo fluye. Cuando no, el día se desbarata de formas que no tienen lógica aparente.
El otro día lo comprobé de nuevo.
No fui al gym a mi hora. Me levanté diferente. Desayuné diferente. Arranqué el día diferente.
No podía concentrarme. Estaba irritable sin razón. Las tareas que normalmente fluyen se sentían pesadas. Tomé peores decisiones. La cabeza no estaba donde tenía que estar.
Desde afuera parecía un día normal. Por dentro era un arroz con mango.
La rutina no es una camisa de fuerza. Es la estructura que le dice a tu cerebro que todo está bien, que sabe qué viene después, que puede operar sin gastar energía en decidir lo básico. Cuando esa estructura desaparece, el cerebro entra en modo alerta sin que haya nada que justifique la alarma.
Hay gente que le llama flexibilidad a no tener rutina. (Con todo el respeto del mundo, esa gente también pierde las llaves todo el tiempo y andan por la vida dando saltos sin sentido.)
Mantener tus sistemas no es malo. Es saber cómo funciona tu máquina y darle lo que necesita para rendir.
Roberto Romero
PD: La rutina no es para todos igual. Pero si encuentras la tuya y funciona, cuídala como lo que es, el sistema operativo de tu día.


