“Voy a tratar de entregarlo el viernes.”
Esa frase construye la excusa antes del intento.
Lo saqué. De mí primero. Del equipo después.
No como motivación. Como claridad. O te comprometes o no te comprometes. Si no puedes, dime qué necesitas para poder. Eso sí lo resolvemos.
“Tratar” no se resuelve. No tiene forma.
Desde que lo sacamos, las entregas tienen dueño. Y las cosas con dueño pasan.
Roberto Romero


