Días antes de viajar a Bogotá, mi esposa y yo rescatamos un perrito.
Se llama Joropito.
Llegó lleno de garrapatas, flaco, con la pata rara y una energía de “me rindo” que nos partió el alma. Una semana internado después, el veterinario nos entregó el diagnóstico: corazón, páncreas y la pata. Y una receta con 7 medicinas.
Siete.
Stamyl Forte, Metadol, Plidan, Pediacort, Ciclinix, Hepatab y Laveforte. Cada una con horario diferente. Algunas dos veces al día, otras una, una en esquema decreciente (que básicamente significa que la dosis cambia cada tantos días porque el veterinario quiso asegurarse de que yo no pudiera seguirla sin un Excel 🤣).
Me paré ahí con esa hoja en la mano, mirándola, pensando que no había manera de que yo administrara esto sin equivocarme al menos tres veces en los primeros dos días.
Entonces hice lo que cualquier persona en 2026 haría.
Le saqué foto a la receta y se la mandé a Claude con una sola línea:
“arma un sistema para que pueda darle las medicinas a mi perro sin olvidar ninguna.”
Claude me preguntó una sola cosa: ¿cuándo empezó el tratamiento?
Se lo dije.
Minutos después tenía “Botiquín Canino”: un banner con la próxima dosis, el horario completo del día, una tarjeta de progreso por cada medicina con cuántos días lleva y cuántos faltan, y recordatorios en el navegador para cada toma. Todo sincronizado. Todo calculado. El esquema decreciente incluido.
Me tomé un café mientras se armaba. No metafóricamente. Literalmente me hice un café y cuando volví estaba listo.
Eso es lo que me cuesta explicarle a la gente cuando hablan de IA. No es el robot que reemplaza empleos ni la superinteligencia que destruye el mundo. Es esto. Una receta de veterinario con 7 medicinas que en cualquier otro momento me hubiera costado un cuaderno y tres alarmas distintas, resuelta en el tiempo que te demoras en hacer un café.
El uso real de la IA no sale en los cursos. Sale cuando estás parado con una hoja en la mano preguntándote cómo vas a poder con todo esto.
Joropito ya está mejor, por cierto.
Roberto Romero
PD: Si quieres entender cómo usar la IA para las cosas reales de tu negocio, no las del curso sino las tuyas, eso es exactamente lo que hacemos en el Discovery. Hablemos.



