Durante años llevé las finanzas de MWS.
Tenía sentido. Soy bueno encontrando dinero. Encuentro clientes, abro puertas, veo oportunidades donde otros ven un no.
Pero encontrar dinero y cuidarlo son dos habilidades distintas. Y la segunda no es mi fuerte.
Lo vi claro en esta nueva etapa, con las mentorías de Maickel Melamed. Nos sentamos Enzo y yo a revisar quién hace qué. La conclusión fue sencilla: el proceso entero de finanzas funciona mejor en manos de Enzo.
No porque yo lo hiciera mal. Porque él tiene otra mirada. Estudió administración de empresas. Sabe mantener el dinero y multiplicarlo. Y ha sido clave para darle salud financiera a la empresa.
En MWS trabajamos con EOS. Yo soy el Visionario: dirección, relaciones, lo que viene. Enzo es el Integrador: que todo eso se pueda ejecutar y sostener. Las finanzas viven mucho más cerca de su silla que de la mía.
Soltarlas me costó más de lo que admito jajaja. Cuando un proceso lleva años contigo, se vuelve parte clave de tu día a día. Dejarlo se siente como perder control.
Pero pasó lo contrario. Gané foco. Puedo dedicarme a lo que sí me toca, sabiendo que la base está cuidada por alguien mejor preparado que yo para eso.
Lo más peligroso que puede hacer un fundador es dejar de aprender. Y eso incluye aprender sobre su propio rol: qué hace bien, qué hace por costumbre y qué ya le queda chico.
Así que te pregunto:
¿Hay alguien en tu equipo que haga mejor algo que tú todavía no sueltas?
Respóndeme. Me interesa saber qué te frena.
Roberto
P. D. Si tienes socio, hagan juntos la lista de quién hace qué. La conversación vale más que la lista.

