Hay un ejercicio mental que hacen los estoicos que incomoda bastante.
Se llama Memento Mori. Recuerda que vas a morir.
No lo digo para deprimirte. Lo digo porque la mayoría vivimos como si eso fuera un problema del yo del futuro. Y el yo del futuro, ya lo sabemos, no existe para siempre.
Un día no vas a estar. Acéptalo.
Tu casa va a quedar sola. Y alguien, puede que gente que conoces, puede que no, va a abrir tus cajones. Y va a encontrar ese reloj caro que guardaste para una ocasión especial que nunca llegó. Esa ropa nueva que está doblada perfecta esperando no sé qué momento. El vino bueno que no abriste porque era “para algo importante.”
¿Para cuándo era la ocasión especial?
Usa el reloj hoy. Abre el vino. Estrena la ropa el martes sin razón.
No estoy hablando de gastar sin cabeza ni de vivir sin futuro. Estoy hablando de no llegar al final con el cajón lleno de cosas perfectamente conservadas que nunca te dieron nada.
La vida no está en el cajón. Está en el día que tienes hoy.
Memento Mori.
Roberto Romero
PD: El reloj guardado no te va a extrañar. Úsalo.


