Un reel y mesas llenas.
Mi papá tiene 63 años.
No es el público típico de Instagram, no es el resultado claro del nicho de una campaña.
Pero ayer comió en un restaurante colombiano en un pueblo de una isla en medio del Atlántico.
¿Cómo llegó hasta ahí?
Por un reel.
Un reel con calidad decente, buena historia, buena estructura y una oferta clara. Mi papá lo vio. Vio los comentarios. Vio los likes. Y pensó: “esto está bien valorado.” Y fue.
El restaurante lleva 2 meses abierto.
En una zona donde hay 4 restaurantes colombianos más. Nada original. Nada exclusivo. La misma comida colombiana de toda la vida. La misma que la competencia.
Pero a ellos no les alcanzan las manos para trabajar.
¿Por qué?
La hermana de la dueña se enteró de que iban a abrir. Y desde el primer día les ayudó a contar la historia. Poco de ads regional. Mucho de presencia.
Lista de espera en 2 meses.
Mismo producto. Mismo pueblo. Misma competencia.
Lo único diferente: alguien entendió que las redes no son un extra. Son el negocio.
Desde un restaurante colombiano en un pueblo, hasta la salida a bolsa de SpaceX. Todo se construye igual. Primero existes. Luego vendes.
¿Cuántas ventas estás dejando ir porque no existes donde tu cliente te está buscando?
Y ya sé lo que estás pensando.
Que no tienes tiempo. Que no sabes de redes. Que eso es para otros.
La dueña de ese restaurante tampoco sabía. Tenía a alguien que sí sabía.
Tú también puedes tener a alguien que sí sepa.
En la membresía trabajamos exactamente esto: cómo construir presencia desde cero, sin perder el tiempo en lo que no funciona.
ENTRAR A LA MEMBRESÍA
PD: El restaurante abrió hace 2 meses. Sin presencia en redes, seguirían siendo uno más de los 4. Con presencia, son el único al que hay que ir. La diferencia no fue el producto. Fue que existían.


